Es 20 de octubre del año 2018, día en el que celebran 20 años de carrera musical la banda de Heavy Metal nacional, Alto Voltaje. El lugar elegido para levantar este gran cumpleaños fue la discoteque y centro de eventos Blondie, donde alrededor de las 18:30 hrs. abrieron las puertas del recinto para recibir al público fiel que ya se alistaba a calentar motores en la pista central; grupos de gente afuera esperando a reunirse con sus amistades, haciendo previa con bebestibles en mano y listos para la batalla llena de rock y metal. El reloj marca las 19 hrs., es momento de inaugurar la fiesta y le corresponde a la banda Devil Presley presentarse: su sonido Hard Rock se impone por sobre el volumen con su crudeza de riffs y solos, entre canción y canción con mensajes como latigazos, dándole fuego a su show y a lo que vendrá. Canciones como “Huérfano”, “Padre nuestro”, “Ajuste de cuentas”, abren una tripleta que seguirá dando caña a la fiesta; una pausa para dedicar palabras a la banda celebrada y agradecimientos por la invitación a la reunión, pero el tiempo avanza y esto recién comenzaba. A continuación, “Vaya con Dios”, “Puta” (con especial dedicatoria a la madre del presidente, de parte de su vocalista) y “Gran juicio de Fuego” sazonan el repertorio que poco a poco va alterando al público para hacerlo saltar y cabecear al ritmo del headbanger. Para completar la lista de canciones, “Niña blanca”, “Perro rabioso”, “Belcebú”, las elegidas para cerrar el círculo ruidoso.

Luego de 15 minutos aprox., la pausa correspondiente para sacar del escenario los equipos de Devil Presley y preparar los equipos de los encargados de condimentar la fiesta con actitud Punk: hablamos de los nacionales Macucha, quienes golpearon el escenario con sus ritmos acelerados e himnos que todo el público coreó. Una vez arriba, los Machuca se encargaron de revolotear al público asistente, dando una paliza con sus canciones “Maravilloso mundo”, “Callejón, “Furia razón, “Soy la espada” y “Más animal”, cual ráfaga ametralladora. A diferencia de los Presley, aquí se concentra la energía y la complicidad entre banda y público, por lo que el ambiente se rinde ante un moshpit y al cántico de los éxitos que tienen preparados, uno tras otro, sin tregua alguna. Agradeciendo la invitación a este festejo, se encargaron de acabar con un in crescendo progresivo que entregan las canciones “Esperando”, “Corazón desilusionado”, “Al patíbulo”, “Vi a ella” y “C.N.I.” fueron los ingredientes secretos que harían al público estallar en euforia, en especial con las últimas 3 canciones, con ahínco en “C.N.I.”.

Es el turno de los festejados.

Llegó el momento de recibir al plato fuerte de la noche, quienes durante 20 años han consolidado con mucho esfuerzo su larga trayectoria en la escena nacional. Una celebración muy especial que se consiguió a pulso, haciendo caso omiso a cualquier crítica u opinión que hayan hecho, pues, las 3 bandas saben de sobra lo difícil que es abrirse camino en el arte y mantenerse en el lugar. Hablamos de una banda que viene de barrios bajos, con consciencia de clase, que sabe lo que significa sacarse la cresta y despellejarse por sus familias, sus anhelos de juventud, su amor por la música estridente y sus ganas de ser escuchados y extender su mensaje al infinito. Esto me hace recordar los orígenes de la banda emblema del Metal, Black Sabbath, quienes se encontraron en la fábrica donde trabajaron, se conocieron, y decidieron formar un proyecto artístico que los llevaría a inscribirse en la historia de la música como banda fundamental del sonido estridente.

El show inicia con una Intro musical de la película “Django”, del directo Luis Bacalov, subiendo al escenario uno a uno los integrantes de la banda (Víctor Escobar -voz-; Ery López -bajo y coros-; Pedro Muñoz -batería-; José Canales -guitarra y coros-; Fabrizio Acuña -guitarra- formación actual), posicionándose, listos para aplastar al público con una lista de canciones que recorren sus orígenes hasta la actualidad. Despliegan el primer movimiento con “La ciudad”, canción cantada automáticamente por la fanaticada presente; “El chacal”, “El desaparecido”, la primera trilogía que engloba su primer disco. Víctor Escobar, emocionado por el recibimiento, saluda a su público con bandera en mano agradeciendo la convocatoria por el llamado a celebrar junto a ellos; “Contracorriente”, “Soy tu Conciencia”, canciones de su disco más reciente se hacían presentes, advertidos anteriormente por su vocalista el camino que atravesarían de principio a fin, y con el voltaje electrizante que los caracteriza.

Una de las sorpresas preparadas para la ocasión, traería la invitación a subir al escenario al cuarteto de cuerdas Las Cuatro Estaciones, grupo compuesto por 4 mujeres violinistas que destacaron por la elegancia de su presentación, además de la fineza de su sonido, donde Víctor interpretó a capella “Un cigarro y un café”, para luego dedicar con especial cariño “El fin del dolor”, una canción que narra la historia de un ser querido que ya no está y ha partido al descanso eterno. El momento más emotivo de toda la presentación, al cual el público formaría parte escuchando con respeto y aplaudiendo con mucha emoción.

“Tierra de nadie” y “El gran peón”, romperían con ese momento de intimidad ofrecido para desatar la euforia nuevamente. Una pausa llega en este largo camino, ya que la banda dedica “Aún sigo aquí” a la memoria de Víctor Jara, artista insigne de Chile y un patrono de la música chilena a estas alturas de la vida; la fanaticada fiel, recibió este mensaje y aplaudieron el gesto que han tenido con este artista que marcó la historia y la música. Acto seguido, “Adiós a la fábrica” es la elegida para ser ejecutada, con un contenido potente de lo que significa vivir día a día el trabajo para poder llevar el sustento a cada familia y lo duro que es, a veces, tomar decisiones que no siempre son agradables. Una realidad en nuestra sociedad chilena. “El mendigo” completa esta unión de canciones que se volvería a repetir con “Despierta” y “Rocker”, combinación letal para mantener el ambiente encendido como caldera hirviendo alborotada, entre saltos y desenfreno que remataron con “Qué hora es”, versión propia del clásico de Anthrax, cargando su sonido Heavy hacia el Thrash con resultado eficaz.

La fiesta va llegando a su final poco a poco, “Rock y burdel” ajusta el comienzo del fin, continuado de otra versión propia de la canción “Gato negro” de la banda Killterry. Es momento de mirar las caras del público, asoman varios rostros conocidos del circuito musical metalero con los que compartieron más que un escenario, sino una vida entera. “Ruda y sexy”, canción donde la presencia femenina se manifestó llamativamente, y el tiro de gracia, “Alto Voltaje”, himno con el cual cerraron su presentación con imágenes históricas del camino que han atravesado como banda, con distintas formaciones, momentos, fiestas, entre tantas otras experiencias que quisieron compartir con la familia que han compuesto en estos 20 años de incansable trayectoria y gran emoción

Todo esto es el resultado del trabajo a cargo de Mil Voltios Producciones, trabajo de gran calidad que cualquier banda chilena quisiera tener, con detalles bien cuidados como las proyección de imágenes, animación, vestuario, fotografías, sonido, iluminación, y el peón: un símbolo que representa a la banda como sus orígenes, donde la lucha por el Rock es constante, las ganas de seguir a contracorriente como una descarga eléctrica en su sonido lleno de Metal en medio de un tablero con posiciones y realidades sociales

Desde nuestro programa, “Aún Tenemos Rock” de Radio Hoy, damos felicitaciones por su celebración ¡QUE SIGAN CUMPLIENDO MUCHOS MÁS!

Nota & Foto Por Christopher “Pucho” Ulloa

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