Psicóloga de Nueva Clínica Cordillera (NCC) explica que si estas sensaciones frente al coronavirus se vuelven persistentes, invasivas y muy incómodas, se sugiere reducir la exposición a las noticias, entre otras medidas.  

La emergencia sanitaria, especialmente en Santiago, ha llegado a un momento que tiene angustiados y temerosos a muchos chilenos. En especial, si al ingresar a las redes sociales son sometidos a informaciones que muestran fotos con cadáveres y tumbas. Asimismo, las noticias en medios formales también exponen cifras de fallecidos, contagiados y personas en problemas ingresando a hospitales.

“El miedo a morir es parte del temor que sentimos frente a esta enfermedad por la alta mortalidad que muestran en los distintos medios de comunicación, es natural sentirse abrumado“, explica María José Cohen, psicóloga clínica adulto e infanto juvenil de Nueva Clínica Cordillera (NCC). Sin embargo, agrega que “en vez de dejar que eso nos invada y afecte emocionalmente, deberíamos continuar con los protocolos de seguridad y protegernos, o sea, activar y preservar nuestro sentido de supervivencia”.

La especialista explica que el miedo natural por la situación deja de ser normal cuando produce un nivel de estrés y ansiedad que impide funcionar en el diario vivir por un prolongado tiempo, afecta el funcionamiento vital, provoca crisis de pánico y es algo que no permite avanzar, todo lo cual podría ser efecto de ver imágenes de fallecidos y cementerios relacionadas con la pandemia.

“Si te das cuenta que ya no puedes realizar tus actividades diarias, te cuesta dormir, no comes normalmente o comienzas a sentirte con el pecho apretado, sensación de desmayo, miedo a morir y sentimientos de irrealidad deberías consultar con un profesional de salud mental”, advierte la profesional.

Frente al miedo de contagiarse, recomienda que la persona se enfoque en tener claras las medidas sanitarias y cumplir con ellas, al igual que con la cuarentena y el distanciamiento social. 

La profesional explica que “la sensación de caos es uno de los gatillantes de la ansiedad y el miedo, sumándose además la incertidumbre de lo que va a ocurrir y el cambio de vida que estamos cursando. Recordemos que dejamos atrás rutinas y eso provoca un impacto importante en el ser humano, por ende estamos en proceso de adaptarnos a esta nueva rutina vital, cotidiana y relacional”. Ante ello, es enfática en señalar que “es importante mencionar que si la sensación de caos es persistente, invasiva y muy incómoda en la persona, se sugiere reducir la exposición a las noticias”.

Asimismo, Cohen explica que “es muy importante en estos tiempos hacernos cargo de nuestra salud mental, si nos sentimos sobrepasados pedir ayuda a un profesional de la psicología es un buen camino, ya que, a través del diálogo, seremos capaces de exteriorizar nuestros sentimientos, preocupaciones y malestares. Todo ello,  con el fin de distinguirlos y poder hacer algo para sentirnos más aliviados, al mismo tiempo, junto con el profesional podemos construir técnicas de relajación y enfrentamiento a emociones insatisfactorias, rutinas y aportar en la forma de afrontar las relaciones interpersonales, tanto con la familia con quien se está confinado, como con jefes, compañeros de trabajo y estudio.

Algunas sugerencias para el día a día sería reducir o evitar la exposición a las noticias, proponerse y cumplir rutinas y horarios, sumar actividades que nos relajen y distraigan en nuestro diario vivir como el ejercicio, actividades manuales, lectura, meditación, música, entre otras.

Foto: Pedro B. F. (Flickr)

By editor