Consecuencias y síntomas del déficit de hierro
La deficiencia de hierro es una de las falencias nutricionales más frecuentes en la población. Este mineral cumple un rol esencial en la formación de hemoglobina —encargada del transporte de oxígeno en la sangre— y de mioglobina, que almacena oxígeno en los músculos. Su escasez impacta progresivamente el rendimiento físico y la capacidad de concentración.
La falta de hierro suele manifestarse inicialmente a través de fatiga constante, palidez, dolores de cabeza, debilidad muscular y dificultad para concentrarse. Si no se trata a tiempo, esta condición puede derivar en anemia por deficiencia de hierro.
«El hierro cumple una función indispensable porque permite que el oxígeno llegue de manera eficiente a los tejidos y órganos. Cuando existe una deficiencia, el organismo no logra satisfacer adecuadamente esa demanda, lo que repercute tanto en el desempeño físico como en el funcionamiento cognitivo», explica Óscar Andrades, químico farmacéutico y director técnico de Farmoquímica del Pacífico (FQP).
Grupos vulnerables y fuentes de alimentación
Entre los grupos con mayor susceptibilidad a presentar déficit de hierro se encuentran las mujeres en edad fértil, mujeres embarazadas, niños en fase de crecimiento acelerado y adultos mayores.
Para mantener niveles adecuados, la alimentación representa la principal vía de aporte de este mineral:
- Hierro hémico: Presente en alimentos de origen animal como carnes rojas, pollo, cordero, hígado y mariscos. Posee una mayor tasa de absorción por el organismo.
- Hierro no hémico: Presente en legumbres, verduras como espinaca y acelga, y frutos secos. Aunque su absorción es menor, es clave en una dieta equilibrada.
Recomendaciones para mejorar la absorción
Además del consumo, los especialistas destacan la importancia de optimizar la absorción del mineral. Acompañar las comidas con alimentos ricos en vitamina C ayuda a incrementar su asimilación. Asimismo, se aconseja evitar ingerir té, café o lácteos en conjunto con las comidas principales, ya que pueden interferir en la absorción del hierro.
En situaciones donde la dieta no es suficiente o ante indicación médica, la suplementación guiada por un especialista puede complementar los requerimientos nutricionales para restablecer los niveles óptimos.
Fuente: comunicado de prensa recibido por Radio Hoy.