
La polémica surgió tras el anuncio de un evento electrónico programado con 12 horas de música en el corazón del fenómeno natural del Desierto Florido. Frente a esto, la académica Rosa Scherson, de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, explicó que el ruido, la iluminación y el tránsito de personas y vehículos pueden afectar seriamente a las especies y los ciclos de este ecosistema efímero.
El Desierto Florido es un fenómeno natural que ocurre en el desierto de Atacama, una de las zonas más áridas del mundo, cuando se registran lluvias abundantes. Durante este 2026, las precipitaciones registradas en el norte, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, generaron condiciones favorables para una nueva floración, una de las más impresionantes desde los años 90, la cual se está desarrollando en una zona mucho más amplia que el año anterior.
Este espectáculo natural frágil no ocurre anualmente ni de la misma manera. Aunque es extenso, las autoridades han llamado a proteger este espacio, que alberga más de 200 especies. Por esta razón, el anuncio de la realización del denominado Festival Oficial del Desierto Florido en el sector de Chehueque, en la comuna de Vallenar, ha generado preocupación en la comunidad y en especialistas.
El evento en cuestión ofrece 12 horas de música a partir de las 14:00 horas, con la participación de DJs nacionales e internacionales. Al respecto, la académica del Departamento de Silvicultura y Conservación de la Naturaleza de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, Rosa Scherson Vicencio, advirtió sobre la fragilidad de la flora y fauna local.
“La flora y fauna del desierto es muy delicada, ya que son ecosistemas efímeros, que deben completar sus ciclos en tiempos muy cortos, mientras dure la disponibilidad de agua. Esto, junto con el hecho de que la mayoría de los habitantes de estos ecosistemas transitorios son muy endémicos (es decir, que se encuentran restringidos a unas pocas localidades), hace que sean extremadamente sensibles a cualquier perturbación”, explicó Scherson.
“Los cambios en la luminosidad pueden afectar los ciclos de floración de las plantas, ya que estos responden a la luz, lo que altera su interacción con los polinizadores. El ruido afecta mucho a las aves e insectos, que, además, en esa zona no están adaptados a él”, aseguró la investigadora.
Incertidumbre sobre la realización del evento
Las redes sociales de la organización del evento cambiaron la configuración de su cuenta a privada con el mensaje: “Estamos aclarando antecedentes y abordando cada detalle con responsabilidad. Nueva información próximamente”. Esta medida se adoptó luego de que las autoridades locales se desmarcaran de su realización, pese a tratarse de una actividad en un predio privado y fuera de las áreas silvestres protegidas.
Sin embargo, la académica Rosa Scherson enfatizó que “el hecho de ser flora efímera implica que para que complete su ciclo en el corto tiempo del que dispone, debe tener las mejores condiciones posibles”.
“Otra cosa que puede afectar es que, si circula mucha gente y, sobre todo, vehículos por la zona, es muy probable que pasen sobre plantas. El mecanismo que estas plantas tienen, y que les permite ser esporádicas, es que guardan estructuras bajo el suelo, que pueden estar latentes hasta que se dan las condiciones de humedad adecuadas. Si pisoteamos su terreno, estamos dañando estas estructuras y, por lo tanto, amenazando futuras floraciones”, agregó la experta.
Fuente: comunicado de prensa recibido por Radio Hoy.