En conmemoración del día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo 2018, se realizan diversas actividades donde se incorpora la innovación y tecnología en actividades consideradas como cotidianas. Con la finalidad de acercar la ciencia y la tecnología a la sociedad.

Este 10 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, fecha que tiene como objetivo garantizar que las personas puedan informarse sobre los avances en la ciencia, y ser parte del debate científico emergente.

Es por eso que la Unesco subraya la importancia de la ciencia en la vida cotidiana[1], con el fin de que el pensamiento científico no se ponga en práctica solamente al ir a un museo o entrar a una clase, sino que sea parte de la vida de las nuevas generaciones. Es por esto que ha crecido la tendencia de involucrar la ciencia y tecnología en edades tempranas, exponiendo a los niños y niñas al desarrollo de las “habilidades del futuro”.

Un ejemplo de esto es la misión de la fundación internacional Code.org,  la cual busca difundir la programación como parte de la educación básica de los jóvenes. Incluso hace pocas semanas se inició una campaña llamada “Hora del Código”, en la cual participan influenciadores del mundo y  “grandes estrellas de la tecnología”, como Bill Gates, quien comenta que con 13 años programó por primera vez. Así como también Mark Zuckerberg explica la creación de su primer software siendo un adolescente (antes de la llegada de Facebook), Ariel Gringaus, creador de la mayor empresa de tecnología escolar en Latinoamérica, etc.

Incluso, se unieron autoridades de América Latina y Estados Unidos: el Presidente Chileno, Sebastián Piñera, el Presidente Argentino Mauricio Macri, Presidente Colombiano, Iván Duque, Ex Presidente Barack Obama, entre otros.

Lo cual tiene mucho sentido si consideramos el explosivo aumento de la necesidad de programadores e informáticos. De hecho según datos de Code.org, la oportunidad de empleo al 2020 será de 1,4 millones de trabajos relacionados con la informática frente a tan solo 400.000 estudiantes.

En esta misma línea, existen destacados casos donde la ciencia ha llegado a la vida escolar. Donde se enseña a los niños y niñas por medio de la experimentación científica, ayudándoles a trabajar por algún problema mundial vigente. Este es el caso del proyecto  “Creando Reinas”, que llevó al profesor Juan Carlos Celedón y un grupo de estudiantes del Colegio Juan Piamarta de Talca, en Chile a compartir con expertos del MIT y Harvard. Con el lema “ayúdanos a salvar el mundo”, se propusieron recrear un ecosistema para incubar larvas de abejas, respondiendo a la problemática vigente que mantienen los colmenares, arriesgando la extinción de las abejas

Es que muchos profesores se conectan con la tecnología para llamar la atención y lograr aprendizajes científicos en los niños y niñas.  Así lo explica el experto en Innovación Académica Hugo Martínez: “Es que los profesores de hoy en día adoptan recursos digitales para poder potenciar el rol docente en el aula, optimizando procesos, respaldando las gestiones y para conectarse con el lenguaje digital que dominan y que manejan los estudiantes en forma nativa”.

La Unesco también indicó “el papel que los científicos juegan en ampliar nuestro conocimiento y comprensión del singular y frágil planeta que llamamos hogar y en hacer que nuestras sociedades sean más sostenibles”. Lo cual se debe a la necesidad latente de que como sociedad estemos más involucrados en lo que pasa en el planeta, y en cómo podemos llegar a ser un aporte, independiente de si somos niños, jóvenes o adultos.